Cosas que Teillier explicaba con números

Me gustan las listas. Yo mismo tengo varias en progreso desparramadas sin ningún orden en un archivo de texto. Hace un rato las miraba a ver cómo han crecido, como quien mira las plantas de su jardín, y me encontré con un listado curioso que había olvidado: “Cosas que Teillier explicaba con números”. Es un puñado de citas que apunté cuando releí Conversaciones con Jorge Teillier, el libro de Carlos Olivárez. Sigue leyendo

Levantar la cabeza

Tiene toda la razón Gonçalo Tavares cuando dice que la lectura no sólo consiste en leer un texto, sino sobre todo en levantar la cabeza. Hay en esto una paradoja: el mismo texto que captura nuestra atención nos obliga a detenernos, a poner una pausa. Tavares se refiere a ese momento en que lo esencial queda envuelto en una frase, en un fragmento que tiene la virtud de iluminar nuestra experiencia y conmovernos. Y conmovidos, levantamos la mirada. Sigue leyendo

Hablar con los muertos

Es curioso cómo te hablan los muertos. El miércoles pasado desperté pensando en mi abuela. Me costó un momento entender lo que estaba pasando: había tenido un sueño con ella e intentaba retenerlo, pero terminó por deshacerse en esa memoria frágil que tienen las cosas soñadas. Perdí la trama, pero guardé una imagen: mi abuela menuda, con el pelo amarrado en un tomate, de pie en el patio de nuestra casa. Unas horas después, a media mañana, supe que había olvidado el aniversario de su muerte, el día anterior. Sigue leyendo

Trece

Mi hija mayor cumple trece. Abro el álbum de fotos y me doy cuenta de que son pocas las que tengo de ella comparadas con las que guardo de su hermana. La razón es ésta: en los últimos años, en la medida en que la hemos visto definir su carácter, se ha puesto reacia a pararse delante de la cámara, y sólo cede cuando hay una circunstancia familiar que no puede esquivar. Cuando viene a mi casa, yo tengo la costumbre de fotografiarla de repente sin que lo advierta. Sigue leyendo

Frantumaglia

Cuando le preguntaron a Elena Ferrante, en una de las escasas entrevistas que ha concedido, a partir de qué materiales construye sus historias, dijo que su punto de partida es algo que su madre llamaba frantumaglia: ese puñado de cosas de origen diverso que se agita con persistente desasosiego en nuestra cabeza: palabras, lugares, imágenes, fragmentos de memoria que flotan dispersos, y que pueden sobrevivir ahí, repiqueteando de vez en cuando, durante años. Sigue leyendo

La cajita de los secretos

Luis López-Aliaga dice que los secretos familiares son como una cajita que alguien ha puesto en algún rincón de la casa. Una cajita cerrada y discreta, por supuesto. Todos saben dónde está, se topan cotidianamente con ella, pero nadie se atrevería a abrirla. Para evitarlo y para disimular su presencia, “le ponen incluso un mantelito a crochet encima”. Sigue leyendo

Compensaciones

Juguemos al payasito, me dice. El juego no tiene nada que ver con payasos. A ella le gustan los juegos físicos y en algún momento de nuestra vida se ha inventado éste y le ha puesto ese nombre, vaya uno a saber por qué. El juego consiste en encaramarse encima mío. Me escala como si yo fuese un árbol. Sigue leyendo