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16 Ene, 2010

e-Books: Las plataformas comienzan a construir su imperio

Por Marco Antonio Coloma | Archivado en América Latina| Mercado| Tendencias

Los acuerdos firmados entre Amazon y dos de los más cotizados superventas –Stephen Covey y Paulo Coelho– son la mejor seña de los profundos cambios que se están produciendo en la industria. Porque una cosa es la explosión de la oferta de dispositivos digitales de lectura y la ruidosa tecnocarrera por imponer el gadget del futuro, y otra son los cambios que afectan de manera irreversible el modo en que tradicionalmente se hacían las cosas en una industria que está dejando de ser lo que era.

A mediados de los años noventa, las editoriales bien informadas comenzaron a modificar sus contratos para incluir una cláusula que, sin mediar interpretaciones, les permitiera explotar el formato digital de los libros, formato que prometía –en pleno crecimiento de la burbuja de las punto com– buenos dividendos en un lapso breve de tiempo. Atinaron en la estrategia legal, pero se equivocaron en el plazo. Recién trece o catorce años después, Amazon logró afirmar y darle continuidad a un modelo de explotación de obras digitales que tiene al Kindle como protagonista, transformándose así en garantía y punta de lanza de un negocio que ahora parece estar sobrepoblado de ambiciones.

Cuando esas mismas editoriales no terminaban de amasar y decidir qué hacer con su patrimonio digital, Amazon vuelve a golpear la mesa y a marcar una tendencia que está dejando a muchos editores temblando frente a sus catálogos. Si algunos estaban mirando con moderado optimismo el auge del mercado digital, ahora no podrán disimular la sensación de estar amenazados por un gigante.

Stephen Covey (”The 7 Habits of Highly Effective People“, megabestseller publicado en español por Paidós) se inscribió en la historia como el primer autor en entregar a Amazon la explotación exclusiva de sus obras en versiones digitales, saltándose de ese modo a su editorial (Simon & Schuster) y dejándola de brazos cruzados frente al beneficio que supone el negocio de los e-books. Una de las notas de prensa que dio cuenta de la noticia a mediados del mes pasado partía con una imagen elocuente: “El mundo editorial vive su peor pesadilla”. Tres semanas más tarde, Amazon vuelve a la carga anunciando un acuerdo similar con Paulo Coelho: diecisiete de sus libros estarán disponibles de manera exclusiva para el Kindle, en idioma portugués, en su tienda en línea.

A pesar de la competencia del Sony Reader y del Nook de Barnes & Noble, Amazon sigue teniendo una lugar de privilegio en la industria de los e-books y es legítimo leer esta movida como una pura estrategia para mantenerse encima de sus competidores. Para los autores supone un beneficio evidente. Puesta a un lado la editorial, la torta sólo se reparte entre dos: autor y plataforma de distribución. De convertirse en ejemplo, la tendencia amenaza con expropiar de manos de los grandes sellos todo el segmento de bestsellers en versiones digitales, lo que en un escenario de auge de este mercado podría significar un desequilibrio sustantivo en el estado de resultados de esas empresas. Hay que tener presente que, con regularidad, el éxito comercial de muchas medianas y grandes editoriales está asociado al éxito de unos pocos autores de su catálogo.

Sin duda es un escenario delicado que podría tener otras consecuencias. Por lo pronto, la división del mercado de compra y venta de derechos en dos universos paralelos –los derechos para ediciones en papel y los derechos para la explotación digital– y con actores muy distintos. Y es muy probable que en la negociación de derechos digitales sean gravitantes empresas que no son editoriales, sino que, como en el caso de Amazon, Barnes & Noble o Google (no nos olvidemos del proyecto Google Edition), manejan las plataformas de distribución. En este escenario, muchos autores, tentados por un mayor beneficio, podrían intentar desconocer sus contratos o buscar un acuerdo con las editoriales que les devuelva toda la libertad de negociar con alguna de esas plataformas la explotación de sus obras en versiones digitales.

El mundo editorial está cambiando. Y cambiará más.

07 Ene, 2010

De qué sirve el Kindle en Chile

Por Marco Antonio Coloma | Archivado en Mercado| Tecnologías

Sea usted un lector en suelo norteamericano o en territorio chileno, los dispositivos electrónicos de lectura tienen al menos dos ventajas sustantivas frente al modo tradicional en que han circulado los libros. La primera, la rapidez para acceder a los contenidos: usted ya no tiene que desplazarse hasta su librería favorita ni esperar un ejemplar enviado por correo; con un lector digital, como el Kindle, sólo hace falta conectarse a la tienda en línea, entregar los datos de su tarjeta de crédito y en unos pocos segundos tendrá el libro descargado en su aparato. La segunda ventaja es su capacidad de almacenamiento y, por extensión, la ultratentadora posibilidad de llevar su biblioteca –su biblioteca digital– a cualquier parte.

Si usted es un consumidor (ya no digamos necesariamente un lector) que valora alguna de estas ventajas, tiene desde ayer una alternativa para satisfacer su impulso por la distinción: Amazon comenzó a comercializar su Kindle en Chile. Es el primer lector digital (y hay al menos una veintena) que se vende con despacho directo a nuestro país y que –más importante para su operatividad– una vez encendido en, por ejemplo, Plaza Italia, puede acceder gratuitamente a la red celular Edge, la misma que utilizan las Blackberries, para conectarse a la tienda y descargar libros desde Amazon.

Sea usted un lector en suelo norteamericano o en territorio chileno, el Kindle tiene una gran desventaja. Es un ingenio creado en un modelo de negocio cerrado: es un lector digital (Kindle) que soporta sólo un formato de libros (Mobipocket) que se comercializan en una sola tienda (Amazon). ¿Le sirve una comparación? Digamos que sería parecido a comprar un televisor Sony, marca que sólo se vende, por ejemplo, en Falabella, y que una vez enchufado en su casa sólo muestre la programación de Chilevisión. Algo así. Aunque con justicia valen dos matices. Primer matiz: Amazon tiene una importante oferta de libros electrónicos; aun así está muy lejos de compararse con la oferta que tiene en el ámbito de los libros impresos, la más grande del mundo, aunque el 99% en inglés. Segundo matiz: sólo desde hace algunas semanas el Kindle puede leer archivos en pdf, pero este formato no tiene la característica de transformarse en un texto fluido, que se ajuste a la pantalla y al tamaño de la letra.

Por lo tanto, si usted tiene, o piensa comprar, libros electrónicos en formato ePub –el formato estándar de la industria (de toda esa otra industria que no es propiedad de Amazon, claro está)–, tiene que saber que el Kindle no podrá leerlos. Olvídese, entonces, de leer en su aparato, por ejemplo, el millón de libros digitalizados por Google y puestos a disposición del mundo en el mentado formato ePub.

Y si, definitivamente, usted es un lector en suelo chileno tendrá más desventajas. La industria editorial en lengua española está lejos aún de subirse con todo el equipaje al barco del libro electrónico. Aunque los expertos hablan del 2010 como el año del despegue de este mercado en la Península, la oferta seguirá siendo menor por un buen tiempo más. Por cierto, el panorama de la industria editorial chilena es aún más germinal. Los editores chilenos no tiene nada que ofrecer para su Kindle.

Piénselo antes de comprar.

24 Nov, 2009

e-Reader de Samsung llegaría a Chile

Por Marco Antonio Coloma | Archivado en Fértil provincia| Tecnologías

Después de que Amazon no considerara a Chile entre los 100 países en que comercializaría su Kindle, la posibilidades de comprar en territorio nacional un lector de e-books se hacían escasas. Pero hay esperanzas. Así lo anunció hoy Transmedia: durante el próximo año Samsung tendría disponible en nuestro país su e-reader Papyrus, un lector de cinco pulgadas, pantalla táctil, con 512 megas en memoria y sin conectividad inalámbrica, características que si bien lo hacen muy competitivo no lo ubican en la primera línea de este tipo de gadgets. De concretarse o no el anuncio de la firma coreana, de cualquier modo debiéramos esperar que otros dispositivos puedan estar pronto disponibles en el mercado nacional, como, por ejemplo, el Mix Leitor, el e-reader de fabricación brasileña.

Revisa una galería de imágenes del Papyrus en este vínculo.

20 Nov, 2009

La Navidad dispara la venta de e-readers

Por Marco Antonio Coloma | Archivado en Tecnologías| Tendencias

En lo que bien puede ser una calculada estrategia de posicionamiento mediático, Sony y Barnes & Noble han anunciado que las ventas de sus respectivos e-readers, de cara a la temporada navideña, han superado todas las expectativas. Sony dijo el pasado miércoles que, vista la gran cantidad de reservas recibidas para su Daily Edition, despacharán según un estricto orden de recepción de los pedidos y no podrán asegurar una fecha de entrega (véase la nota publicada por Reuters). El anunció es válido para su único e-reader con conectividad 3G y wifi, y que se comercializa en Estados Unidos a 399 dólares. Para los otros e-readers de la compañía japonesa –el Pocket Edition y el Touch Edition– no tendrían al parecer problemas con atender la demanda.

Por su parte, Barnes & Noble suspendió las reservas de su Nook para lo que queda de temporada navideña. Si bien es posible completar la solicitud con normalidad a través de su sitio web, la empresa despachará recién el pedido a partir del 4 de enero.

Estrategia o no, lo cierto es que los e-readers ganan terreno en las tiendas y podrían transformarse efectivamente en el regalo estrella de esta temporada navideña en Estados Unidos. Al menos así lo señalan las cifras que maneja la consultora de mercado Forrester que, de acuerdo a un informe despachado hace algunos días, se ha visto obligada a revisar y aumentar sus proyecciones en un 50% para este año, llevando así de 2 a 3 millones el número estimado de dispositivos vendidos sólo en el país del Norte. De éstos, un 30%, es decir unos 900.000 aparatos, se venderán durante esta temporada de Navidad (o sea, durante los meses de noviembre y diciembre). Definitivamente un crecimiento sustantivo y una seña importante del volumen de negocio que podría suponer este mercado en los próximos años.

Con datos que derivan “tanto de encuestas a consumidores como de entrevistas con vendedores y tiendas”, Forrester sostiene en su informe que habría una serie de factores que contribuyen a este crecimiento, entre los cuales están “la caída en los precios de los dispositivos, la disponibilidad de más contenidos, la mejor distribución en las tiendas y un montón de ruido en los medios”. Forrester espera que durante el año 2010 las ventas de e-readers se dupliquen, llegando a 6 millones de dispositivos vendidos.

Según la misma consultora Forrester (en una nota aparecida en el portal Baquía.com), el mercado norteamericano de los e-readers está dominado por el Kindle de Amazon que tendría una cuota del 60%; Sony, con sus tres gadgets, ocuparía el 35%. El 5% se repartiría entre el resto de los lectores digitales.

[Agradezco a Jorge Portland (@alfaqueque) el dato del informe de Forrester]

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  • Felipe: El gran problema del Kindle es la capacidad de Amazon de borrarte un libro que ya compraste porque esa obra tiene problemas de licencia. Ya lo hiciero
  • rafa lafuente: Discrepo en parte de lo comentado acá. Tengo un Kindle y me tiene bien feliz. Si bien tengo manejo del inglés no he tenido problemas para encontr
  • Ign. Rodríguez / @micronauta: No entiendo, es como que están tratando de intermediar (mal negocio) la reinvención de la web (pésimo negocio). Los contenidos ya se han liberado d

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